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Por qué pintan los gatos

Publicado por Trablete a las 13:46 en ,
Hace unos doce años, íbamos mi mujer novia y yo por Alcampo, y nos encontramos con un libro peculiar. He de aclarar que nos gustan los libros raros, como 101 inventos imbéciles, inútiles y japoneses, de Kenji Kawakami, gran obra sobre los chindogu, o el libro del pene, de Joseph Cohen. Los que hallamos en aquella estantería del centro comercial fue esto:


Lo cogemos, empezamos a pasar las páginas, y no dábamos crédito a los que estábamos viendo. Además parecía un libro serio, de la editorial Taschen, nada menos. Miramos el precio, esperando un libro caro, y vemos que cuesta la irrisoria cantidad de 50 céntimos. Lo cogimos de inmediato, esperando que en la caja nos dijesen que el precio estaba equivocado, pero no. Y allá fuimos enseñando el hallazgo a todo el mundo, porque no podíamos pretender que nos creyesen esa historia de que vimos un libro sobre gatos que pintan. De hecho, cuando lo hemos contado sin el libro delante, hemos recibido respuestas del tipo "Te voy a llevar a un sitio en el que todos los gatos pintan".

Cuando le contamos esto a mi suegro, pintor él, nos dio la razón. Nos contó que a la hora de pintar una casa, tiene que tener cuidado si en la casa hay gatos, para que no le cojan la pintura y pongan aquello perdido:



Así que partamos de un hecho, y es que los gatos se sienten atraídos por las pinturas. A partir de aquí, puedes sumergirte en todas las especulaciones que desees. Y vaya si se sumerge el librito.

En el prólogo, vemos esta bucólica estampa de un gato pintando al aire libre, para que sepas lo que te espera. Cuando se la enseñé a un colega, no podía parar de reírse de "el gato pintando en la naturaleza". Quizá los cigarrillos de la risa tuvieron algo que ver en su reacción:


En la introducción, se narra la historia de un colega que estaba en Rusia, y que le respondía a una discusión previa sobre qué se podía considerar arte con unas fotos que había hecho de un programa de televisión en las que se podía ver a un gato pintando. Desafortunadamente, no recordaba la fecha del programa ni la marca de vodka que estaba bebiendo:


En el siguiente capítulo, habla de que la pintura realizada por gatos es ampliamente conocida a lo largo de la historia, comenzando por los egipcios. Habla de unas excavaciones con rollos funerarios con marcas de patas de gato. Éste papiro estaría enrollado bajo una pareja de gatos momificados:


Ilustración de un bestiario medieval:


Una litografía de Matissa, la increíble gata pintora de Mrs. Broadmore:


En el capítulo 2 hablan de los criterios estéticos de los gatos, que si son capaces de diferenciar los colores, e incluso se divierten "efectuando arreglos espaciales con objetos de diferentes colores".

En lo que sigue, usaré las "comillas" para referirme a fragmentos de texto copiados del libro.

El pie de la foto inferior reza: "Bonnie, pintando un muro. Boston, 1989. A causa de la vehemencia con que pintan ciertos gatos, los biólogos desacreditan su labor, tachándola de actividad lúdica obsesivo-compulsiva con la que ponen marcas a tontas y a locas, carentes de todo significado"


Abandonando la cordura en 3...2...1...

A partir de aquí, la cosa se pone un pelín delirante, puesto que afirman que los gatos son capaces de copiar objetos del natural y, dado que pasan un 3% de su tiempo boca arriba, mirando las cosas desde abajo hacia arriba, así las plasman en sus pinturas:

Buster, dándose al plagio con los Girasoles de Van Gogh


Otro ejemplo de pintura invertida o "invertismo":


El capítulo tercero titulado "Doce artistas destacados", nos muestra la obra artística de diferentes gatos, clasificando su manera de pintar en estilos como "Expresionista abstracto", "Ruralista romántico", "Retratista"  o "Expansionista formal". En cada caso, habla sobre el entorno de cada uno de los gatos, sus motivaciones y sucesos que explican de una u otra manera su estilo. También se atreven con interpretaciones a lápiz de lo que pretendían plasmar los gatos con sus zarpazos.

En el apartado de "Misty, expansionista formal", hablan de una obra en la que un gato, Misty, se da cuenta de que no hay espacio suficiente en su lienzo, amén de no poder llegar a la parte más alta, así que pide a maullidos un taburete para poder finalizar su pintura:    


Por lo visto, la expresión artística de los gatos va más allá. Tenemos el ejemplo de "Princess, Fragmentista elemental", a quien vemos en una foto con un pequeño teclado musical en el suelo, que "suele experimentar con sonidos mientras pinta. Su pieza favorita es una melodía para flauta con ritmo de bossa nova, que ella entona en este sintetizador". Sin comentarios.

Le gusta trabajar con dos lienzos, utilizando uno para bocetar, el cual destruye casi siempre.


Princess retratando a su compañero Boris:



Eliminando posibles restos de cordura...

...

100% completado.

La parte dedicada a "Rusty, Impresionista psicométrico", nombra las costumbres de este gato "con la nariz inconfundible de un artista", el cual pinta elementos traumáticos de su vida: una bicicleta con la que una niña le aplastó intencionadamente la cola, o cuando la hija de su amo se cayó en una piscina. De él, se dice que "es muy sensible a los cambios de la electricidad estática y posee en consecuencia una elevada capacidad premonitoria, siendo capaz de predecir ciertos eventos, antes de que ocurran".

Rusty, copiando un motivo traumático

En el último capítulo, Otras formas de expresión artística, van más allá de la expresión pictórica, elevando a la categoría de arte los arañazos en sillas, persianas, o sofás. Según el libro, "la fuerte tela que cubre los muebles está tensada firmemente sobre el relleno, que se mantiene en su lugar gracias a los soportes. Ello permite un trabajo de degradación progresivo y controlado, por largos períodos de tiempo". Además, hacen diagramas de interpretación de los arañazos:


También se atreven con interpretaciones en las marcas dejadas en la arena de sus bandejas sanitarias:


En breves instantes tomaremos tierra:

Buscando información sobre el libro, me encuentro con un artículo en inglés acerca del libro, en el que, aparte de hacer una descripción del libro, se centran en las fuentes que son citadas, y en especial en la Sociedad Británica del arte de los no-primates (MONPA) que citan en el libro. La conclusión del artículo es que se trata de una broma, tanto por las fuentes inexistentes que se citan como por los agradecimientos que se citan en la página de la Sociedad Británica antes mencionada (amigos del arte arácnido, premios de la fundación del arte de los pequeños roedores...)

Hay en la página unos vídeos de gatos pintando que, como dicen en el artículo, no muestra claramente a los gatos y su movimiento no parece natural, aunque sean monísimos de todas maneras.

En la página principal del MONPA tienen otro apartado dedicado a bailar con los gatos y un libro del autor del por qué pintan los gatos, que analiza el arte de los pájaros a través de sus cacas, elevadas a la categoría de arte. Se analizan diagramas explicativos, clasificación, exhibiciones... No hay que decir mucho más para darse cuenta de lo bien que se lo pasan por esos lares.

Buscando en youtube sobre el tema, aparece una curiosa aplicación para iPad en la que se incita a los gatos a pintar sobre la pantalla del aparato mediante un ratoncito que no deja de moverse; con los zarpazos del gato, se van pintando trazos no muy distintos de los que hemos visto más arriba. Por lo menos es todo más limpio: http://youtu.be/sTQCwqdgvtA

Mi Propio Pastito Interior